Acaba con mis días si tan perversa te parezco. Alisa mis cabellos si conmigo no podrás.
Me llamas veneno y te revuelcas de dolor.
Te dije que es la savia de esta hierba mala, amor.
Risas me provocas mientras lágrimas derramas. No me burlo por maldita,
me río por lo que proclamas soy.
Podré llorar y caer, antes lo he hecho.
Pero hoy seré cuán siniestra me pretendas ver.
No me sentiré malvada sin razón.
Seré la maligna. Te usaré de mi bufón.
Es el reino de desdicha. Dices ahí te obligué a vivir.
Nunca fui más dulce en mi vida, pero no lo quisiste sentir.
Arrástrate y permíteme
te lo pido como el favor.
Arrástrate y permíteme
usar contigo destrucción.
Hoy veremos quién gana. Quién dice verdad o miente.
Gracioso que aún no me conozcas. Siempre seré un río creciente.
Berenice Betancourt
¡Qué rico escribes!
ResponderEliminar:)
¿Ahorcarla? ¿Asesinarla? ¡Mujer que arenga más abrupta! ¿Quién le inspira para lanzar esas letras del mismo peso de un peñasco?
ResponderEliminarSi aún existiese Ortegga y Gasset, el filosofo español del amor, estuviera completamente anonado y fuera de sí al leer tal texto.
Usted entiende, los sabe, esta consciente de que las letras tienen que provocar algo, no sólo la impresión de que están plasmadas, tienen que provocar un cataclismo en el interior del lector. Usted lo hizo.
Atte. Su amigo de letras y cabellos despeinado
P.d. Sí, tuve que conocerle para ingresar al océano de la tecnología.
¡Salud!
Palabras de la griegaFrancisco Hernández
ResponderEliminarNo me guardes en tu imaginación.
No me pienses.
Tus ojos están llenos de espléndida ponzoña.
No me mires.
Que mi saliva te inunde la garganta.
No me asfixies.
Deja de agusanar mi mente confundida.
No me pudras.
Guarda mis incisivos en una caja de plata
pero no te arrodilles ante sus resplandores.
No me reces.
Que mis ropajes no sirvan de velamen
a los navíos sin patria.
No me rasgues.
Que mis coágulos no vivan en tus uñas
ni en los nudillos que derriban templos.
No me maldigas.
En la herida la sal halle su suerte.
Me recordaste mucho a este poema.
Beso!
Miquel Gaona
No se porque un desamorio o alguna tragica escena de amor acabe en el vandalismo, la muerte o la venganza.
ResponderEliminarclaros sentimientos de nosotros los mexicanos.
Buen post.
holaaaa..
ResponderEliminarla felicito por lo que ha plasmado en este libre espacio..
cada pálabra las a escrito usted con sentimiento, son las acciones y reacciones del amor...
eh caido en la depresion por que me doy cuenta de que mi blog no es nada grandioso acomparacion con el suyo...
bueno que este bien...
se cuida muxxoo...bye...